En Shimu, sabemos que la piel necesita atención constante, no solo durante tus visitas a nuestro centro. Por eso, hoy te compartimos una guía sencilla y efectiva para cuidar tu piel en casa y mantener los resultados de tus tratamientos profesionales por más tiempo.
1. Limpieza diaria: el primer paso hacia una piel sana
Una buena rutina comienza siempre con la limpieza. Por la mañana y por la noche, lavá tu rostro con un producto suave, adecuado para tu tipo de piel. Esto elimina impurezas, restos de maquillaje y exceso de sebo, permitiendo que tu piel respire y se renueve correctamente.
2. Hidratación constante
Muchas veces se subestima este paso, pero hidratar tu piel todos los días es clave para mantenerla luminosa, elástica y saludable. Elegí cremas o sérums con ingredientes activos como ácido hialurónico, vitamina C o aloe vera, según tus necesidades.
3. Protección solar, todo el año
Incluso en días nublados o si no salís de casa, el protector solar debe ser parte de tu rutina diaria. Los rayos UV pueden atravesar ventanas y afectar tu piel, generando manchas y envejecimiento prematuro. Usá siempre un SPF 30 o más.
4. Mimá tu piel con mascarillas caseras
Una o dos veces por semana, aplicá una mascarilla hidratante, purificante o iluminadora según lo que tu piel necesite. También podés usar productos profesionales que te recomendemos en tu próxima visita a Shimu.
5. Alimentación y descanso: belleza desde adentro
El estado de tu piel también refleja cómo estás por dentro. Tomá suficiente agua, dormí al menos 7-8 horas por noche, y sumá a tu dieta frutas, vegetales y grasas saludables. Tu piel lo va a notar.
En resumen:
Cuidar tu piel en casa no tiene que ser complicado. Con constancia y productos adecuados, podés prolongar los beneficios de cada tratamiento y mantener un cutis radiante entre visitas.
En Shimu, estamos para acompañarte en cada paso de tu rutina de belleza.